Topofilia: una naturaleza urbana
Obra de Sebastián Mejía
Obra de Sebastián Mejía
Obra de Paloma Villalobos
Obra de Carola Hermosilla
Sabemos medianamente que en el campo de la sismografía los aparatos tienen por objeto dar cuenta de los intervalos producidos por un fenómeno, dentro de una escala cuantitativa y, por lo tanto, objetiva. Aquí el registro fotográfico intenta efectuarse dentro del «temblor mismo», es decir, la cámara es participativa: vive el temblor corporal como dentro de una capa en deslizamiento continuo. Efectivamente, se puede vivir dentro de una escala de tiempo-que es la que te entrega el obturador-pero si has decidido vivir ese tiempo en larga exposición seguramente el fotógrafo sentirá ese transcurso como si ocurriera en su propio cuerpo. En el mismo sentido, el cromatismo asignado por las fuentes se transforma en ese lapsus de tiempo en saturaciones corporales, en intensidades sobre-expandidas, en densidades mal contenidas, a tal punto que el color es presentado casi como si fuera una huella metrorragial. La apuesta de Sergio López, entonces, – como lo han hecho otros artistas- nos ubica ante la cámara como aquel médium perfecto del derrotero dionisiaco: borrar los límites que crea lo diurno para acceder al rio del transformismo.
Felipe Gamboa es Fotógrafo Profesional de la Escuela EFTI Madrid España
y Master Internacional en Fotografía Artística de la misma entidad. Trabaja y vive en Valparaíso.
Deterioro
Presentamos en esta ocasión una serie de fotografías referidas al proceso o estado del deterioro. Su autor ha venido realizando un registro sostenido bajo la tónica del fragmento y del detalle en la ciudad de Valparaíso. Al mismo tiempo, estos fragmentos parecen articularse a partir de las relaciones internas que se generan entre las imágenes. En esta dirección nos ha parecido inevitable no reparar que este corpus de imágenes tiene como protagonista la presencia/ausencia del cuerpo; es el cuerpo el que narra y tal vez, más propiamente, indica el atestiguamiento frente a ciertos hechos indescifrables.
«Cirugía a la estética distinta»
La serie presentada por Daniela Bertolini se posiciona de forma intersticial respecto a la práctica quirúrgica en un caso de cirugía estética. Indudablemente, en esta práctica médica la paciente ha elegido la intervención con un fin corrector de su apariencia. Lo cautivante es la operación de la cámara: en un primer momento, fragmenta y detiene en primeros planos las manos enguantadas de médicos. La luz cenital y focalizada (propia de los quirófanos) hace que estas extremidades emerjan sin solución de continuidad sobre un fondo negro llevando al espectador a percibir la situación como si de una escena se tratara. Este efecto lo describiríamos como de coreográfico. ¿Una danza que recupera los movimientos invisibles de la fina psicomotricidad médica? Puede ser. La alta connotación plástica que tienen estas imágenes abre la posibilidad del diálogo con otras obras visuales y no extraña entonces que la autora se haya referido a Rembrandt para hacer alusión al dominio de la luz sobre la anatomía. Estos densos claroscuros nos recuerdan también los artilugios maestros de Caravaggio para quien la luz debía presentar a los objetos de una manera viva de tal forma que el espectador se sintiera dentro de la escena misma.
A modo de segundo acto, y como una lección de política, la cámara de la autora continua con rigor fotográfico exponiendo las operaciones de poder sobre el cuerpo de la paciente. Estas acciones de cortar, remover, vaciar, trasladar, llenar y coser ponen en perspectiva lo que la publicidad niega a cada instante: que el cuerpo humano puede transformarse en un campo de batalla, y que la lucha por la imagen obdece a menudo a operaciones «descarnadas».
Mauricio del Pino Valdivia.