Topofilia: una naturaleza urbana

Topofilia: una naturaleza urbana

Obra de Sebastián Mejía

«Yo trato de concentrar todas mis decisiones en darle poder al objeto. Disminuir cualquier tipo de obstaculo o interferencia entre el lector y el objeto. Como ángulos marcados, iluminación dramática o trabajos de posproducción donde la mano del autor se hace presente. El objetivo de eso es usar la fotografia como una especie de vehículo lo más transparente posible, para darle un pedestal al mundo como lo encuentro.»
«Mis fotografías buscan un ritmo lento, un tiempo que no es el de la imagen fugaz. Pero detrás de eso hay una serie de temas que chocan con esa aparente “calma”
Ciénagas

Ciénagas

Obra de Paloma Villalobos

«Las economías capitalistas y las mismas colonizaciones trataron “la naturaleza” como un bien de consumo y un sujeto de lucro, por eso la explotación que ha sufrido históricamente ha derivado en su deterioro a nivel global. Mi mirada entonces intenta entrar en esa fricción humano y no humano, ese binomio sociedad y naturaleza donde ambas se afectan»
«Me interesaba realizar estos parajes donde seres naturales y artificiales lograban sobrevivir por entre escombros y ruinas»
«Las ideas que se me ocurren siempre van asociadas a un proceso que crea con imágenes, pero no me gusta decir que hago “fotografías” porque aquello limita el potencial de la idea, trabajo con un amplio espectro de imaginarios, a veces propios y a veces de otros contextos, puedo combinar imágenes de libros, noticias, videos, textos… con las mías, y todo se integra en una misma narración que las conecta.»
Desaparecidos

Desaparecidos

Obra de Carola Hermosilla

«Estamos enfrentados hacia nosotros mismos, enfrentados a nuestra propia apariencia, en la eterna búsqueda de imponerse ante la naturaleza, y por sobre todo de superar además nuestras flaquezas y debilidades para conseguir no solo la optimización de nuestros cuerpos y mentes, sino que además la perfección, y con ello la inmortalidad y trascendencia.
La tecnología inevitablemente siempre ha interpelado a cuestionar nuestra propia condición como humanos.»
«Me encontré de un momento a otro acumulando imágenes encontradas en la calle que me llamaran la atención, pero que provinieran de fotografías, ejemplo de esto son las capturas de cámaras de vigilancia exhibiendo a posibles ladrones de tiendas, anuncios de cosmética caseros y afiches de mascotas perdidas hasta comenzar a encontrarme con avisos de personas desaparecidas, con las que no pude evitar sentirme conmovida. Lo que partió como una operación de apropiación como reciclaje, a modo de crítica del sistema actual de las imágenes, terminó siendo una cuestión más interna en cuanto a lo humano y su condición, usando como analogía el mismo operar de las imágenes.»
«El encuentro del desaparecido como arqueología, permite que su mirada sea devuelta, desde las calles hacia tránsitos virtuales, interpelando como un otro, enunciando como irremediable su desaparición (de la humanidad). El digitalizar estas imágenes, y que luego sean asimiladas y reconstruidas por modelos generativos invita a dicha reflexión.»
Terremotos corporales

Terremotos corporales

Al igual que el brasileño Arthur Omar con sus series sobre el carnaval carioca, el chileno Sergio Lopez Retamal busca registrar en los shows transformistas del Santiago nocturno, aquellos sismos psicosociales que las máscaras prodigan sobre el rostro y el cuerpo de quien ostenta el principio de todo carnaval: ser el Otro -en derroche.

Sabemos medianamente que en el campo de la sismografía los aparatos tienen por objeto dar cuenta de los intervalos producidos por un fenómeno, dentro de una escala cuantitativa y, por lo tanto, objetiva. Aquí el registro fotográfico intenta efectuarse dentro del «temblor mismo», es decir, la cámara es participativa: vive el temblor corporal como dentro de una capa en deslizamiento continuo. Efectivamente, se puede vivir dentro de una escala de tiempo-que es la que te entrega el obturador-pero si has decidido vivir ese tiempo en larga exposición seguramente el fotógrafo sentirá ese transcurso como si ocurriera en su propio cuerpo.  En el mismo sentido, el cromatismo asignado por las fuentes se transforma en ese lapsus de tiempo en saturaciones corporales, en intensidades sobre-expandidas, en densidades mal contenidas, a tal punto que el color es presentado casi como si fuera una huella metrorragial. La apuesta de Sergio López, entonces, – como lo han hecho otros artistas-  nos ubica ante la cámara como aquel médium perfecto del derrotero dionisiaco: borrar los límites que crea lo diurno para acceder al rio del transformismo.

De-terioro

De-terioro

Felipe Gamboa es Fotógrafo Profesional de la Escuela EFTI Madrid España
y Master Internacional en Fotografía Artística de la misma entidad. Trabaja y vive en Valparaíso.

Deterioro

Presentamos en esta ocasión una serie de fotografías referidas al proceso o estado del deterioro. Su autor ha venido realizando un registro sostenido bajo la tónica del fragmento y del detalle en la ciudad de Valparaíso. Al mismo tiempo, estos fragmentos parecen articularse a partir de las relaciones internas que se generan entre las imágenes. En esta dirección nos ha parecido inevitable no reparar que este corpus de imágenes tiene como protagonista la presencia/ausencia del cuerpo; es el cuerpo el que narra y tal vez, más propiamente, indica el atestiguamiento frente a ciertos hechos indescifrables.

Deconstruyendo la cirugía estética

Deconstruyendo la cirugía estética

«Cirugía a la estética distinta»

La serie presentada por Daniela Bertolini se posiciona de forma intersticial respecto a la práctica quirúrgica en un caso de cirugía estética. Indudablemente, en esta práctica médica la paciente ha elegido la intervención con un fin corrector de su apariencia. Lo cautivante es la operación de la cámara: en un primer momento, fragmenta y detiene  en primeros planos las manos enguantadas de médicos. La luz cenital y focalizada (propia de los quirófanos) hace que estas extremidades emerjan sin solución de continuidad sobre un fondo negro llevando al espectador a percibir la situación como si de una escena se tratara. Este efecto lo describiríamos como de coreográfico. ¿Una danza que recupera los movimientos invisibles de la fina psicomotricidad médica? Puede ser. La alta connotación plástica que tienen estas imágenes abre la posibilidad del diálogo con otras obras visuales y no extraña entonces que la autora se haya referido a Rembrandt para hacer alusión al dominio de la luz sobre la anatomía. Estos densos claroscuros nos recuerdan también los artilugios maestros de Caravaggio para quien la luz debía presentar a los objetos de una manera viva de tal forma que el espectador se sintiera dentro de la escena misma.
A modo de segundo acto, y como una lección de política, la cámara de la autora continua con rigor fotográfico exponiendo las operaciones de poder sobre el cuerpo de la paciente. Estas acciones de cortar, remover, vaciar, trasladar, llenar y coser ponen en perspectiva lo que la publicidad niega a cada instante: que el cuerpo humano puede transformarse en un campo de batalla, y que la lucha por la imagen obdece a menudo a operaciones «descarnadas».

Mauricio del Pino Valdivia.